Porque en sus 176.000 km² tiene baja densidad de población y se puede aprovechar de playas de arenas doradas, casi desiertas, de grandes extensiones de campo poco pobladas, de privilegiados paisajes de suaves ondulaciones y verdes praderas.
Por su calidad ambiental, su apuesta a la preservación de la naturaleza, por la diversidad de su flora y fauna autóctonas, su aire puro, sus maravillosos amaneceres y atardeceres y sus cielos nocturnos tachonados de estrellas.
Porque Montevideo, su capital, sobre el Río de la Plata, tan ancho como un mar, es una ciudad atractiva, elegida desde hace años por las líneas de cruceros más importantes como un destino seguro y porque en 2007 fue calificada como la mejor ciudad de América Latina para vivir.
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